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lunes, 17 de agosto de 2015

Valparaíso

Valparaíso, hoy, es la ciudad que se robó mi corazón. La ciudad de los cerros, dicen que 42 son los que la rodean.
Lo que más llamó mi atención es su arquitectura con un sinfín de colores, calles desiguales, escaleras con escrituras, su hermosa vista nocturna en la que se ven las luces de toda la ciudad de forma escalonada.
Imperdible la visita al cerro Bellavista, leí que tiene la mejor vista hacia la bahía, y contiene en su cumbre un Cristo Redentor. Yerbas Buenas y Ferrari son sus calles (quebradas). Este cerro también contiene la reconocida casa de Pablo Neruda. (Ascensor Espíritu Santo).
Cerro Concepción también renombrado, con sus paseos "Gervasoni" y "Atkinson", ambos con buenas vistas. Se debe subir caminando por la calle Almirante Montt (atención si es zona del Congreso), su ascensor "Esmeralda" ya no funciona. Paseo Yugoslavo, el más ventajoso por ubicarse sobre la Plaza Sotomayor (caminar por la calle Serrano, al sur se encuentra una de las escaleras más largas de la ciudad, dirige al cerro Cordillera, uno de los más antiguos), allí se encuentra el Museo de Bellas Artes, con vista parcial del puerto, hacia el norte se pueden visualizar frágilmente algunas playas de Viña del Mar.





Como toda ciudad mágica, Valparaíso tiene sus puntos negativos. No hay demasiadas referencias acerca de una ciudad peligrosa, sin embargo el área del Congreso (por Pedro Montt) y la Aduana son las que más atención hay que prestar ya que suelen robar. Tomar el Ascensor Artillería, y si es de noche, tratar de bajar con gente.
En el caso de la Plaza Sotomayor, al ser una zona de concentración de turistas, suelen efectuarse robos a turistas. 

Personalmente creo que la predisposición con la que uno enfrenta una nueva ciudad, un nuevo país, es la que va a determinar la experiencia.
Increíblemente me decepcioné cuando leí textos sobre puntos negativos del lugar, es obvio que como toda ciudad, y más siendo portuaria, tiene inseguridad. Si me asombré cuando leí que los robos son a mano armada en casi todos los casos, e incluso, en lugares públicos se dan encuentros violentos con cuchillos y navajas. Es difícil saber en qué lugares se puede y no se puede acceder, si bien hay que seguir a la "marea" (de turistas) y mantenerse en grupo, es un bajón, y da algo de miedo e intriga a la vez.
Como ya dije me enamoran sus murales, sus escaleras, su aspecto antiguo, su cultura, realmente no sólo quería visitar el lugar, sino jugar un poco con la fotografía..

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