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viernes, 28 de julio de 2017

Vos conmigo


Tus ojos mirando el mar
tus manos abrazando las mías 
y el silencio que por sí solo habla,

todo está bien.

Y aún sin verte y sin tocarte
mi mente se estanca en ese momento
y en todos los que me llevan a vos
a mi calma
y a tu calma
a nuestro encuentro,

todo está bien.

Sin embargo los días que
no compartimos entre nosotros
se hacen largos, algunos, y
me encuentro feliz sorpresivamente
porque recuerdo el abrazo y el beso
vos conmigo
yo con vos
y nadie más alrededor.

jueves, 27 de julio de 2017

La frontera del arte

Estaba allí, pero no estaba. Sus ojos, que no pestañeaban, miraban sin ver, perdidos en alguna parte, en ninguna parte; y en esa cara sin lágrimas estaba toda la guerra y estaba todo el dolor.

Eduardo Galeano. El libro de los abrazos.

miércoles, 26 de julio de 2017

Femicidio I: Encuentro en un bar

Ella nunca supo
que esa noche traería algo más.

Un pactado encuentro de a dos
como una cotidiana escapada
a las estrictas,
rigurosas,
rutinarias horas que marca el reloj.
Una cerveza
charlas que nacen en un lugar público
con gente extraña alrededor
que nada tienen que ver con el encuentro
con la noche
ni con uno.

Así estuvo ella,
tal vez,
esperando a la noche para disfrutar del encuentro
en los últimos días de la semana
en las últimas horas del día
salir a divertirse
cuando la ciudad baja las persianas
y los uniformes se pierden
entre amigos y compañia.

Y nadie nunca supo
que aquel hombre de cabello castaño
de una juvenil sonrisa
podría extraviarse en sus pensamientos,
en su impulsividad,
y derramar su oscura bebida
en el rostro del miedo de la victima
y su grito
allá, alto en el cielo
suplicando perdón
ahogándose en la incomprensión
en los puños de la ira
rogando vivir un poco más
tumbada en el suelo
sin consuelo
viendo a la muerte llegar.

martes, 25 de julio de 2017

Celebración de la voz humana

Cuando es verdadera, cuando nace la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, todo tos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada, o perdonada.

Eduardo Galeano. El libro de los abrazos.

lunes, 24 de julio de 2017

Noches negras

Espejos rotos
manos accidentadas
caos en una eterna noche
que se hace cada vez más oscura
y que en el fondo
se desea terminar lejos
de los gritos
y del dolor
del llanto desesperado
de los inocentes e inofensivos rostros que
débiles
se rinden ante semejante bestia
nacida de los golpes
del terror y del miedo
haciéndose cada vez más grande
hasta terminar
con lo poco que queda
con lo poco que existe.

La uva y el vino

Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:
- La uva -le susurró- está hecha de vino.
Marcela Pérez Silva me lo contó, y yo pensé:
Si la uva está hecha de vino, quizás nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos,

Eduardo Galeano. El libro de los abrazos.

domingo, 23 de julio de 2017

Soledad

Sin saber por qué
dejándose llevar por ese instinto asesino
se deshizo de todo lo bueno en su vida
huyó como quien no sabe afrontarse a uno mismo
adueñándose de inútiles decisiones,
y aferrándose a frágiles ideas de algo inexistente.
Con la simpleza de su equivocación
construyó una pared inmensa
fue desatando tragedias 
que en silencio y en soledad surgieron del pensamiento,
sollozando
al ritmo que con cemento se cubren las verdades
únicas e inalterables al reflejo del hombre.
Sus manos firmes e incansables 
fueron acumulando errores
y sin encontrar un fondo a este deseo
no supo renunciar ni tampoco quedarse
y cuando el tiempo pasó
y los días fueron iguales
ya no pudo aguantar el encierro
y se ahogo en solitario
apoyado en todos sus muros
en las mentiras que supo conservar
y en lo que erróneamente selló para siempre en sus memoria.

El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

- El mundo es eso -reveló- . Un montón de gente,un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano. El libro de los abrazos.

viernes, 21 de julio de 2017

Días azules

Y mi cabeza loca no para de pensar
y le pido por favor,
que me acomode las ideas.
Le pido por favor,
que los largos días de invierno
se llenen con buenas horas de compañía
y que la eterna espera
se haga cada vez menos infinita.

lunes, 17 de julio de 2017

Recuerdos

De a poco todo se va
y lo poco que permanece  
son las pequeñas huellas que alguna vez 
te supieron describir tan bien.
Los vagos recuerdos,
de un pasado con mucho por contar,
de cálidos días de compañía,
de atardeceres sonrientes y distraídos 
de juegos que,
convirtiéndose en batallas,
se extendían hasta el amanecer.
Y sin embargo,
asi permanecerás en mí,
con esa idea de infinidad,
de una plenitud inalcanzable,
y continuaran en los pensamientos,
todas las historias que alguna vez me contaste,
y con todas mis fuerzas
te recordaré en el tiempo,
el hogar, 
los bastones y tu andar
siempre tranquilo,
siempre de a tres,
porque así fue para ustedes
y así ya no será para nosotros.

domingo, 16 de julio de 2017

Adentro llueve también

Llueve.
Y la lluvia se hace oír aún así 
junto al suspiro que dejan las horas de llanto
junto a los cansados
hinchados
y adoloridos ojos que,
agotados de forzarse
ya no resisten y me vencen,
obligándome,
atandome al eterno descanso
que debió haber sucedido antes.

Y con la escasa luz de la noche
innecesaria y artificial desde mi lugar
es que uno comienza a pensar
envolviéndose en aquellas palabras
que resuenan en la memoria
que necesitan dar un cierre
al eterno mes 
al día 
y a las vacías horas.

Y desde mi rincón 
escucho a la hermosa lluvia,
a las gotas cayéndose 
enérgicamente
golpeando los suelos
es una música natural
que me acompaña en la escritura
en sintonía 
y me voy durmiendo
y me voy despertando.



lunes, 10 de julio de 2017

Morise

Perder,
perderte,
perderse,
ahogarse en la angustia
que se amarra al cuerpo
dejando puntazos
de llanto y dolor
que no pueden salir
que no dejan estar
y me ciegan ante las horas
confundiendo noches y días 
perdiendo el tiempo
dejandolo pasar
esperando que algún día quizás 
me permita asimilar todo
todo lo que sucede tan pronto
y sorpresivamente en la vida
y así pueda soltar
y dejarte partir en paz.