No se buscaron,
no sabían a dónde se dirigían,
no se encontraron,
simplemente se conformaron con lo que alguna vez dejaron pasar.
Y así el tiempo cumplió su promesa,
de dejar perecer,
aquel vestigio de la historia que construyeron,
luego,
cada uno por su lado.
Y de lo que alguna vez ellos supieron sentir
no tuvieron que explicar,
sólo dejaron sus frágiles cuerpos unirse
esperando vivir así
aunque siempre dejándose llevar
por el tan repentino tic tac
de un reloj que no supo a dónde ir,
que también se perdió
y que no supo retornar,
al lugar donde hoy,
ambos deciden regresar.
no sabían a dónde se dirigían,
no se encontraron,
simplemente se conformaron con lo que alguna vez dejaron pasar.
Y así el tiempo cumplió su promesa,
de dejar perecer,
aquel vestigio de la historia que construyeron,
luego,
cada uno por su lado.
Y de lo que alguna vez ellos supieron sentir
no tuvieron que explicar,
sólo dejaron sus frágiles cuerpos unirse
esperando vivir así
aunque siempre dejándose llevar
por el tan repentino tic tac
de un reloj que no supo a dónde ir,
que también se perdió
y que no supo retornar,
al lugar donde hoy,
ambos deciden regresar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario