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domingo, 23 de julio de 2017

Soledad

Sin saber por qué
dejándose llevar por ese instinto asesino
se deshizo de todo lo bueno en su vida
huyó como quien no sabe afrontarse a uno mismo
adueñándose de inútiles decisiones,
y aferrándose a frágiles ideas de algo inexistente.
Con la simpleza de su equivocación
construyó una pared inmensa
fue desatando tragedias 
que en silencio y en soledad surgieron del pensamiento,
sollozando
al ritmo que con cemento se cubren las verdades
únicas e inalterables al reflejo del hombre.
Sus manos firmes e incansables 
fueron acumulando errores
y sin encontrar un fondo a este deseo
no supo renunciar ni tampoco quedarse
y cuando el tiempo pasó
y los días fueron iguales
ya no pudo aguantar el encierro
y se ahogo en solitario
apoyado en todos sus muros
en las mentiras que supo conservar
y en lo que erróneamente selló para siempre en sus memoria.

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