Tus ojos mirando el mar
tus manos abrazando las mías
y el silencio que por sí solo habla,
todo está bien.
Y aún sin verte y sin tocarte
mi mente se estanca en ese momento
y en todos los que me llevan a vos
a mi calma
y a tu calma
a nuestro encuentro,
todo está bien.
Sin embargo los días que
no compartimos entre nosotros
se hacen largos, algunos, y
me encuentro feliz sorpresivamente
porque recuerdo el abrazo y el beso
vos conmigo
yo con vos
y nadie más alrededor.
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