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miércoles, 26 de julio de 2017

Femicidio I: Encuentro en un bar

Ella nunca supo
que esa noche traería algo más.

Un pactado encuentro de a dos
como una cotidiana escapada
a las estrictas,
rigurosas,
rutinarias horas que marca el reloj.
Una cerveza
charlas que nacen en un lugar público
con gente extraña alrededor
que nada tienen que ver con el encuentro
con la noche
ni con uno.

Así estuvo ella,
tal vez,
esperando a la noche para disfrutar del encuentro
en los últimos días de la semana
en las últimas horas del día
salir a divertirse
cuando la ciudad baja las persianas
y los uniformes se pierden
entre amigos y compañia.

Y nadie nunca supo
que aquel hombre de cabello castaño
de una juvenil sonrisa
podría extraviarse en sus pensamientos,
en su impulsividad,
y derramar su oscura bebida
en el rostro del miedo de la victima
y su grito
allá, alto en el cielo
suplicando perdón
ahogándose en la incomprensión
en los puños de la ira
rogando vivir un poco más
tumbada en el suelo
sin consuelo
viendo a la muerte llegar.

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